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Denuncian 70 mujeres violencia ginecobstétrica contra médico preso en México

Ciudad De México, 06 de abril de 2026.- Setenta mujeres, representadas por el colectivo Con Ovarios, han interpuesto denuncias penales contra el ginecólogo Jesús Estuardo Luján Irastorza por violencia ginecobstétrica. El médico fue detenido el 12 de diciembre de 2025 e ingresado al Reclusorio Sur, donde permanece en prisión preventiva.

Las víctimas acusan a Luján Irastorza, quien ejerció durante más de 20 años vendiendo su servicio de ‘parto humanizado’, de malas prácticas, negligencia y violencia. Entre las consecuencias reportadas se encuentran bebés que murieron antes de nacer, sufrimiento fetal, muerte cerebral, enfermedades no diagnosticadas y secuelas físicas. Las madres denunciaron partos inducidos sin consentimiento, cesáreas de emergencia, tratamientos costosos por supuesta infertilidad y terapias intensivas derivadas de la falta de atención oportuna.

En el caso de Lola Sosa Valdez, una de las denunciantes cuyo hijo murió después de un parto mal manejado, el médico aplicó la maniobra de Kristeller, una presión manual en el fondo uterino para acelerar el parto que está prohibida en muchos lugares por sus graves riesgos. “Nunca creí que Luján fuera a caer, ni que iba a estar preso y con posibilidades de ser sentenciado”, declaró Sosa Valdez.

La trayectoria del acusado incluye la suspensión en 2023 de su principal centro de operaciones, la clínica Pronatal, dedicada también a fertilidad y reproducción asistida. Según los hechos, Luján Irastorza evadió la acción de la justicia mediante falsos justificantes médicos y huyó a Estados Unidos en 2024, país desde donde fue deportado.

Ante estos hechos, el colectivo Con Ovarios busca legislar el delito de violencia ginecobstétrica. “Nos unimos para buscar la forma de legislar el delito de violencia ginecobstétrica. Se han movido cosas en el Congreso, con los diputados y el Senado. Ya no pensamos en nosotras, sino en las que vienen”, afirmó Lola Sosa Valdez. Las víctimas luchan para que los vientres de las mujeres no sean utilizados como mercancía por hombres médicos sin escrúpulos que ganan millones de pesos.