Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- The Walt Disney Group y OpenAI pusieron fin a su acuerdo de colaboración, valorado en aproximadamente 1,000 millones de dólares, luego de que la empresa de inteligencia artificial decidiera cerrar su herramienta de generación de video Sora. La ruptura ocurre en la primera semana de gestión del nuevo CEO de Disney, Josh D’Amaro, y marca el colapso de una alianza estratégica anunciada apenas en diciembre del año anterior.
Según reportes de medios especializados como Bloomberg, citados por Cinco Días, la terminación del convenio coincide con la decisión de OpenAI de discontinuar Sora debido a problemas de insostenibilidad financiera y una estrategia de racionalización de productos. La herramienta, que permitía la creación de videos realistas a partir de texto, operó únicamente durante seis meses antes de su clausura definitiva.
El acuerdo original contemplaba una inversión millonaria por parte del conglomerado de entretenimiento y la cesión de derechos para que los usuarios de ChatGPT y Sora pudieran utilizar personajes icónicos de las franquicias de Disney. Aunque se mencionó que proyectos de contenido personalizado involucraban propiedades intelectuales como Star Wars, Marvel y Pixar, no se han detallado cuáles producciones específicas se vieron impactadas directamente por esta cancelación.
Este desenlace representa un revés tecnológico para Josh D’Amaro, quien asumió recientemente la dirección ejecutiva de Disney. El nuevo líder enfrenta ahora el fracaso de esta operación con OpenAI, sumado a los contratiempos reportados en otra alianza tecnológica previa con Epic Games, lo que plantea desafíos inmediatos para la estrategia digital del grupo.
Hasta el momento, ni Disney ni OpenAI han emitido declaraciones oficiales que confirmen explícitamente los términos de la terminación o los detalles financieros finales de la separación. Asimismo, persiste la incertidumbre sobre si la inversión realizada por Disney correspondía a una participación en el capital de OpenAI o a otro tipo de activos, datos que no han sido esclarecidos por las partes involucradas.
La disolución de este pacto, considerado uno de los más relevantes entre la industria del entretenimiento y el sector de la inteligencia artificial, deja abiertas interrogantes sobre el impacto financiero concreto para Disney y el futuro de la integración de tecnologías generativas en sus contenidos. Por ahora, ambas compañías guardan silencio sobre los siguientes pasos a seguir tras este impasse.














