Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- La Junta de Gobierno del Banco de México decidió recortar la tasa de interés de referencia a 6.75%, lo que representa una reducción de 25 puntos base respecto al nivel previo de 7.00%. La medida entró en vigor a partir del 27 de marzo de 2026 y marca el primer descenso en la tasa después de que el instituto central mantuviera sin cambios la política monetaria en su reunión del 5 de febrero de 2026.
La decisión fue aprobada mediante una votación dividida al interior del órgano máximo de Banxico. Tres miembros de la Junta de Gobierno se pronunciaron a favor del recorte, mientras que dos votaron por mantener la tasa en 7.00%. Entre los involucrados en la resolución figuran Victoria Rodríguez Ceja, José Gabriel Cuadra García, Omar Mejía Castelazo, Galia Borja Gómez y Jonathan Heath.
El contexto en el que se tomó esta determinación incluye un comportamiento mixto de los indicadores inflacionarios. La inflación general pasó de 3.77% a 4.63% entre enero y marzo de 2026, mostrando un incremento en el periodo. Por otro lado, la inflación subyacente presentó una ligera disminución, de 4.47% a 4.46% en el mismo lapso.
La decisión de política monetaria se adoptó considerando factores económicos nacionales e internacionales. A nivel interno, el escenario contemplaba condiciones de debilidad en la actividad económica del país. En el ámbito externo, existía incertidumbre derivada de cambios en la política económica de Estados Unidos, donde la Reserva Federal mantuvo su tasa sin cambios en su más reciente reunión.
También fueron considerados elementos de origen geopolítico, específicamente la posibilidad de prolongación y escalamiento de conflictos en Medio Oriente, los cuales pueden tener repercusiones en los mercados financieros globales y en las economías emergentes como la mexicana.
Este movimiento de Banxico pone fin al periodo de pausa observado desde febrero, cuando la autoridad monetaria optó por dejar la tasa en 7.00%. La nueva posición de 6.75% refleja el balance que la Junta de Gobierno buscó establecer entre el control de presiones inflacionarias y el apoyo a la actividad económica en un entorno de volatilidad externa.















