OpenAI cierra Sora seis meses después de su lanzamiento; IA descubre 118 exoplanetas y analiza cine mexicano
Ciudad de Mexico, 25 de marzo de 2026.- Según información de medios de comunicación, OpenAI cerraría su generador de video Sora solo seis meses después de su lanzamiento como aplicación, en un movimiento que contrasta con el éxito de otras herramientas de inteligencia artificial en campos científicos y culturales. Mientras la empresa tecnológica ajusta su portafolio, sistemas como Raven han permitido validar 118 nuevos exoplanetas y se han utilizado algoritmos para identificar contenidos sensibles en nueve películas clásicas del cine mexicano.
El reporte sobre la discontinuación de Sora surge en un contexto donde la inteligencia artificial muestra resultados divergentes según su aplicación. De acuerdo con datos de la investigación, la herramienta destinada a la generación de video operó durante medio año antes de ser retirada, sin que se detallaran públicamente las causas específicas de esta decisión en los reportes iniciales.
En contraste con el cierre de la plataforma de video, la comunidad científica ha registrado avances significativos gracias a la implementación de IA en astronomía. Marina Lafarga Magro, integrante del equipo de astrónomos de la Universidad de Warwick, indicó que gracias a la herramienta Raven se pudieron validar 118 nuevos planetas y más de 2,000 candidatos a planetas de alta calidad, de los cuales casi mil son totalmente nuevos. Este análisis se realizó procesando datos de más de 2.2 millones de estrellas captados por el telescopio TESS, contando con la participación de la NASA.
Paralelamente, el uso de algoritmos de aprendizaje automático ha permeado el análisis cultural en México. Medios locales reportan que la inteligencia artificial ha identificado nueve películas clásicas mexicanas que, debido a su representación de roles de género, estereotipos raciales o contenido insensible, enfrentarían una fuerte reacción negativa y una posible cancelación en la actualidad. Este ejercicio pone de manifiesto la capacidad de los sistemas actuales para evaluar producciones artísticas bajo criterios contemporáneos de sensibilidad social.
La convergencia de estos tres episodios —el cese de una aplicación comercial, el descubrimiento de cuerpos celestes y la relectura de archivos fílmicos— ilustra la dualidad del momento actual de la tecnología. Por un lado, se observan limitaciones operativas o estratégicas en productos de consumo masivo; por otro, persiste la utilidad de estos sistemas para tareas de alta complejidad en la ciencia y la reinterpretación del patrimonio cultural.
El panorama sugiere una reorientación en el desarrollo de estas tecnologías, donde la viabilidad de las herramientas depende cada vez más de su capacidad para ofrecer resultados concretos en investigación o análisis profundo, más allá de la novedad inicial que pudo haber impulsado el lanzamiento de aplicaciones como Sora.













