Jurado en Los Ángeles declara culpables a Meta y YouTube por diseño adictivo que dañó salud mental de joven
Los Ángeles, 27 de marzo de 2026.- Un jurado de Los Ángeles determinó que Meta y YouTube son responsables de perjudicar la salud mental de una joven mediante el diseño adictivo de sus plataformas, ordenando a ambas empresas pagar una indemnización de tres millones de dólares. El fallo, resultado de un litigio pionero en California, establece que las compañías actuaron con negligencia al utilizar mecanismos digitales para generar dependencia en usuarios menores de edad.
La demandante, identificada como Kaley G.M., de 20 años de edad, inició el uso de estas aplicaciones cuando era niña, llegando a consumir contenido hasta por 16 horas diarias. Durante el proceso, que comenzó a finales de enero, se demostró que las plataformas priorizaron la retención de usuarios sobre la seguridad psicológica, exponiendo a la joven a riesgos significativos desde los seis años de edad, cuando comenzó a interactuar con internet.
En su decisión, el jurado distribuyó la responsabilidad financiera del pago: Meta Platforms Inc. deberá cubrir el 70% de la indemnización, equivalente a 2.1 millones de dólares, mientras que Google, propietario de YouTube, aportará el 30% restante, sumando 900,000 dólares. Los miembros del jurado respondieron afirmativamente a siete preguntas clave que confirmaban que ambas empresas sabían o deberían haber sabido sobre los efectos nocivos de sus algoritmos.
Este veredicto se suma a otra resolución reciente en Nuevo México, donde Meta fue condenada a pagar 375 millones de dólares por poner en peligro a menores en línea. Ambos casos marcan un punto de inflexión en la regulación tecnológica en Estados Unidos, sentando a gigantes como Mark Zuckerberg en el banquillo de los acusados y abriendo la puerta a cientos de reclamaciones similares por parte de familias y distritos escolares.
Representantes legales de la demandante celebraron el resultado como una victoria para la protección de la infancia en la era digital, destacando la identificación que muchas familias han realizado con el sufrimiento de Kaley. Por su parte, se espera que este precedente impulse cambios en las políticas de diseño de software de las grandes corporaciones tecnológicas frente a la crisis de salud mental juvenil.













