Irán prohíbe competir en países ‘hostiles’ tras asilo de futbolistas y críticas del régimen
Teherán, 27 de marzo de 2026.- El Ministerio de Deportes de Irán prohibió este jueves la presencia de selecciones nacionales y clubes deportivos del país en naciones consideradas “hostiles” hasta nuevo aviso, argumentando que no pueden garantizar la seguridad de los atletas en el contexto actual de guerra. La decisión oficial se produce días después de que seis jugadoras y una asistente técnica de la selección femenina de fútbol solicitaran asilo en Australia, de las cuales cinco regresaron a Irán y dos decidieron quedarse.
La delegación femenina, que participó recientemente en la Copa Asiática, aterrizó en la capital iraní bajo un estricto operativo y fue recibida con un multitudinario acto de bienvenida organizado por autoridades del régimen islámico. Entre las deportistas que retornaron se encuentra Zahra Ghanbarí, capitana del equipo, quien inicialmente había formado parte del grupo que pidió protección internacional antes de cambiar de decisión y volver al país.
La tensión política alrededor del caso se intensificó por las declaraciones de Mohammadreza Shahbazí, presentador ultraconservador de la televisión estatal iraní, quien calificó a las jugadoras que se negaron a entonar el himno nacional como “traidoras en tiempos de guerra” y exigió sanciones severas contra ellas. Este gesto de protesta silenciosa ocurrió el 2 de marzo, cuando las 11 titulares del equipo omitieron el canto patrio durante su participación en el torneo continental.
La nueva directriz del Ministerio de Deportes tiene implicaciones inmediatas para el calendario deportivo iraní, afectando directamente partidos programados como el del club Tractor en Arabia Saudí, nación que ha sido blanco de ataques provenientes de Irán. Las autoridades deportivas justificaron la veto alegando riesgos inherentes a la confrontación bélica regional, aunque no especificaron la lista completa de países que entran en la categoría de hostiles.
Mientras el grueso del equipo fue reintegrado a la vida pública nacional mediante eventos oficiales, el estatus de las dos deportistas que permanecen en Australia sigue siendo incierto fuera de las fronteras iraníes. El conflicto ha expuesto la fractura entre las exigencias ideológicas del estado y la autonomía de las atletas, derivando en una restricción sin precedentes para la proyección internacional del deporte iraní.














