Por Redacción
Washington, 22 de marzo de 2026.- Robert Mueller, exdirector del FBI y fiscal especial que lideró la investigación sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de Estados Unidos de 2016, falleció a los 81 años. Su deceso, confirmado por su familia, ocurrió en Washington y generó una inmediata reacción del expresidente Donald Trump en redes sociales, reavivando la tensión histórica entre ambos personajes.
La confirmación del fallecimiento se dio a través de un comunicado emitido por la familia de Mueller, aunque existen discrepancias en las fuentes sobre la hora exacta del deceso. Algunas indicaciones señalan que ocurrió la noche del viernes 20 de marzo, mientras que el anuncio público y las reacciones se concentraron el sábado 21. La edad del exfuncionario al momento de morir fue de 81 años.
Respecto a la causa de muerte, circulan versiones no oficiales que mencionan que Mueller padecía la enfermedad de Parkinson y que su fallecimiento fue resultado de una lucha contra dicha dolencia. Sin embargo, no existe hasta el momento una fuente médica oficial o un detalle explícito en el comunicado familiar que corrobore específicamente esta causa, manteniéndose la información en el ámbito de reportes no verificados.
La reacción más destacada tras el anuncio provino de Donald Trump, quien utilizó sus redes sociales para expresar su postura respecto a la muerte de Mueller. Dicha respuesta ha sido interpretada como una continuación de la disputa verbal que mantuvieron durante años, especialmente durante el periodo en que Mueller dirigió la investigación que Trump calificó reiteradamente como una “cacería de brujas”.
Robert Mueller ocupó la dirección del FBI entre 2001 y 2013, ganando reconocimiento por su liderazgo en la agencia federal. Posteriormente, en 2017, fue designado como fiscal especial para investigar los vínculos entre la campaña de Trump y Rusia, así como la posible obstrucción a la justicia. Su informe final, presentado en 2019, concluyó que no había pruebas suficientes de una conspiración criminal entre la campaña republicana y el gobierno ruso, pero tampoco exoneró completamente al entonces presidente respecto a los cargos de obstrucción.
La muerte de Mueller cierra un capítulo significativo en la política reciente de Estados Unidos, marcando el fin de la vida de uno de los funcionarios de seguridad más influyentes de las últimas décadas. La reacción del expresidente Trump sugiere que las heridas políticas abiertas durante dicha investigación permanecen vigentes, incluso años después de la conclusión del caso.













