Realizan rituales de exorcismo masivos cerca de Fátima rechazados por la Iglesia oficial
Fátima, 20 de junio de 2026.- Un sacerdote exorcista impone sus manos sobre una mujer, que inmediatamente cae al suelo, grita y se retuerce como en trance. Estas escenas tienen lugar una vez al mes en una sala ubicada en el sótano de un centro comercial portugués, a tan solo unos pasos de la explanada del santuario de Fátima, uno de los lugares de peregrinación más visitados de la Iglesia católica.
Más de un centenar de personas participaron este sábado en un ‘retiro exorcista’ organizado por la ‘Prelatura de San Pedro y San Pablo’, una entidad fundada en 2006. En el momento más esperado, los creyentes se levantan de sus asientos uno tras otro y se acercan a Francisco Marques, un joven de 27 años bastante alto, de rostro pálido y cabello pelirrojo, que viste una sotana negra y un cuello romano.
Marques coloca sus dos manos sobre la frente de cada persona con aires de concentración. Algunas personas, en su mayoría mujeres, se dejan caer hacia atrás sobre los brazos de una o dos personas, que estaban listas para recogerlas y recostarlas sobre la alfombra colocada ante el altar. Lurdes Ramísio, una enfermera de 56 años, atestiguó tras vivir la experiencia: “Es una paz muy profunda la que uno encuentra. Es una liberación. Me voy de aquí después de una purificación, con el alma ligera”.
La participante añadió: “Siento que ahí hay un poder. Esas manos transmiten un poder dentro de mí”. Las sesiones las organizan Francisco Marques y su familia, junto con un italiano, Salvatore Micalef, quien se presentó como obispo. Micalef explicó a la AFP: “Lo primero que noté en Francisco fue que tenía el don de expulsar demonios (…) Por eso promulgué un decreto, según el cual puede ser exorcista”.
A pesar de que la iniciativa tiene éxito y atrae a decenas de personas, el Vaticano y las autoridades católicas locales se han distanciado de la ‘Prelatura de San Pedro y San Pablo’. El clero católico afirma que estos encuentros son realizados por personas que se autodenominan figuras religiosas y que están fuera de la supervisión oficial de la Iglesia, por lo que podrían explotar a fieles vulnerables.
Aunque el ritual del exorcismo existe en la religión católica, las autoridades eclesiásticas abordan el tema “con mucha cautela”, según recordó Monseñor José Ornelas, obispo de Leiria-Fátima. El prelado señaló que la precaución es para evitar que los sacerdotes proyecten una imagen comparable a la de “un gurú que tendría poder sobre los demonios”.
Hace tres años, la diócesis de Leiria-Fátima publicó un comunicado para advertir sobre estos ‘retiros sospechosos’. El documento alertaba específicamente sobre actividades realizadas por “un supuesto seminarista amigo del papa” y “un obispo que se presenta como exorcista del Vaticano”.














