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Muerte de mexicano bajo custodia de ICE y detención de periodista elevan tensión diplomática entre México y EE. UU.

Por Redacción

Washington, 21 de marzo de 2026.- La muerte de Royer Pérez Jiménez, un joven mexicano fallecido bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y la detención arbitraria de la periodista Estefany Rodríguez han marcado un punto crítico en las relaciones bilaterales entre México y Estados Unidos. Mientras el gobierno estadounidense clasifica el deceso como un presunto suicidio, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha demandado una investigación exhaustiva, cuestionando la versión oficial. Simultáneamente, la periodista logró su liberación tras pagar una fianza de 10,000 dólares, aunque persisten contradicciones sobre su estatus migratorio.

El caso de Royer Pérez Jiménez ha generado alarma en ambos lados de la frontera. Aunque las autoridades del ICE mantienen la tesis del suicidio, el gobierno mexicano ha expresado reservas sobre la conclusividad de dicha versión, insistiendo en que se clarifiquen las circunstancias exactas del fallecimiento ocurrido el 16 de marzo. La falta de detalles forenses oficiales precisos ha alimentado la demanda de transparencia por parte de las autoridades mexicanas, quienes buscan evitar que el incidente quede impune.

En paralelo, el caso de Estefany Rodríguez puso de manifiesto las discrepancias legales en los procesos de deportación. El gobierno de EE. UU. sostiene que la periodista carece de estatus legal debido a la expiración de su visa en 2021 y acusa de no haber asistido a citas obligatorias. No obstante, su equipo legal, encabezado por el abogado Mike Holley, argumenta que dichas ausencias se debieron a reprogramaciones sin notificación adecuada. Tras el pago de la fianza establecida, Rodríguez fue liberada, aunque su proceso de asilo político y las acusaciones en su contra permanecen bajo revisión.

Estos eventos se suman a un patrón de acciones cuestionables atribuidas al ICE durante el segundo mandato de Donald Trump. Informes de organizaciones como la Comisión de Mujeres Refugiadas y Médicos por los Derechos Humanos indican que 46 personas han fallecido bajo custodia de la agencia desde el inicio de esta administración. Las cifras reflejan una política migratoria severa que ha derivado en protestas y condenas internacionales por el trato dado a migrantes y refugiados.

La complejidad del panorama se agrava con la participación de figuras políticas en disputas personales. Se ha documentado el uso indebido de la agencia por parte de Paolo Zampolli, allegado al presidente Trump, en conflictos de custodia que involucran a su exesposa brasileña, lo que sugiere una instrumentalización de los mecanismos de inmigración para fines privados. Esta situación ha sido denunciada por diversos actores como un abuso de autoridad que carece de fundamento legal sólido.

Ante este escenario, la diplomacia mexicana ha intensificado sus esfuerzos. Se conoce la existencia de una segunda carta diplomática enviada a Washington, aunque su contenido específico no ha sido divulgado públicamente. La presión internacional y los reportes de ONG continúan señalando la necesidad de reformar los protocolos de detención y custodia, especialmente ante la sistemática deportación de padres sin considerar la situación de sus hijos, un punto que ha sido central en las críticas a la actual gestión migratoria estadounidense.