Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Confederación Africana de Fútbol (CAF) despojó a Senegal del título de la Copa Africana de Naciones 2025 y declaró campeón a Marruecos mediante una resolución administrativa, tras determinar que la selección senegalesa abandonó ilegalmente el campo durante la final disputada el pasado 18 de enero en Rabat. La Junta de Apelación de la CAF aplicó el artículo 84 de su reglamento para modificar el resultado original de 1-0 en prórroga por un 3-0 administrativo a favor de Marruecos, decisión que ha generado una intensa polémica en el mundo del fútbol.
El conflicto se originó en el minuto 100 del tiempo extra, cuando el árbitro señaló un penal a favor de Marruecos tras una revisión del VAR. La decisión provocó la inmediata protesta del técnico senegalés Pape Thiaw, quien ordenó a sus jugadores retirarse al vestuario como medida de disconformidad. Aunque el capitán Sadio Mané permaneció en el campo e intentó mediar para que sus compañeros regresaran, la CAF consideró que el abandono colectivo constituyó una violación suficiente del reglamento.
La federación marroquí presentó una apelación formal basada en el artículo 84, que establece sanciones por retirada de un equipo durante partidos oficiales. Tras dos meses de deliberaciones, la CAF determinó que Senegal incurrió en «incomparecencia» al abandonar el terreno de juego sin autorización arbitral, lo que automáticamente implica una derrota por 3-0 según sus estatutos.
Paradójicamente, Marruecos también recibió sanciones económicas por incidentes durante la final. La CAF impuso una multa de 50,000 dólares a la federación marroquí por «incidentes con recogepelotas» y anuló una sanción previa de 100,000 dólares contra el jugador Ismaël Saibari, inicialmente castigado por «acoso e interferencias hacia los árbitros».
El fallo marca un precedente histórico en el fútbol africano, donde rara vez se aplican sanciones tan drásticas en instancias finales. La decisión prioriza la estricta aplicación del reglamento por encima del desarrollo deportivo del partido, que finalmente se reanudó y culminó con el gol de Pape Gueye que daba el triunfo a Senegal.
El caso expone tensiones regulatorias en el fútbol continental, donde las federaciones buscan equilibrar el cumplimiento normativo con la preservación del espectáculo deportivo. Analistas anticipan que Senegal podría escalar su reclamo a instancias internacionales como el Tribunal Arbitral del Deporte, prolongando una controversia que ya ha opacado el campeonato continental.














