Intercambios de fuego entre Estados Unidos e Irán abren peligrosa nueva fase en la guerra
Golfo Pérsico, 11 de junio de 2026.- Estados Unidos ha atacado por segunda noche consecutiva objetivos iraníes, disparando proyectiles contra el oeste de Teherán en una segunda ronda de ataques. En ambas oleadas, con una diferencia de unas cuatro horas, las fuerzas estadounidenses han atacado sistemas de defensa antiaérea, sistemas de comunicación y emplazamientos de vigilancia, según el Comando Central (Centcom).
El Centcom describe los ataques como “en defensa propia” y en respuesta a la “agresión continua e injustificada de Irán”. La entidad castrense estadounidense detalló que “activos de la Infantería de Marina, la Fuerza Aérea y la Marina dispararon municiones de precisión contra objetivos iraníes que representaban una amenaza contra fuerzas estadounidenses y barcos mercantes internacionales que atraviesan las aguas regionales”.
Ante la escalada, el Estado Mayor iraní ha anunciado de nuevo el cierre a cal y canto del estrecho de Ormuz, asegurando que el bloqueo, vigente desde el comienzo de la guerra, será ahora absoluto. Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria ha advertido de que las tropas de ese país responderán “decisivamente” a cualquier ataque del adversario.
La Guardia Revolucionaria asegura haber atacado 18 emplazamientos “importantes” y con alguna relación con las fuerzas estadounidenses en las bases militares de Ali Al Salem y Ahmad al Haber en Kuwait, así como en la base de la Quinta Flota estadounidense en Baréin. El comandante de las fuerzas aeroespaciales de la Guardia Revolucionaria iraní, el general Mayid Musaví, amenazó con convertir toda la región en un “infierno”.
“¿Quieren hacer inseguro el sagrado estrecho de Ormuz? Convertiremos toda la región en un infierno. Esta es la respuesta a la agresión de Estados Unidos en la región”, declaró Musaví. Mientras tanto, el presidente Donald Trump amenaza con que los ataques pueden continuar este jueves si Teherán no acepta sus condiciones para la paz.
Existe una contradicción respecto al tránsito marítimo: mientras el Estado Mayor iraní anuncia el cierre absoluto del estrecho, Estados Unidos asegura que continúa el tránsito de barcos por ese paso. Las fuerzas estadounidenses permanecen “alertas, letales y preparadas”, según el Centcom.














