Chicago, 03 de junio de 2026.- La última edición del congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Médica (ASCO) se ha celebrado este fin de semana en Chicago, donde se presentó en una de las plenarias el estudio con daraxonrasib, una terapia dirigida para cáncer de páncreas.
El nuevo fármaco daraxonrasib ha logrado duplicar la supervivencia en fases metastásicas de esta enfermedad. El tratamiento alcanza medianas de supervivencia de 13 meses, frente a los seis meses registrados con la quimioterapia convencional.
El daraxonrasib ataca al gen mutado KRAS, identificado como culpable del crecimiento agresivo del cáncer de páncreas y otros tumores. Este avance se enmarca en un contexto donde, dentro de los cánceres de mama, ya se distinguen aquellos que crecen en respuesta a las hormonas (luminales), los que presentan mutación en el gen HER2 (HER2+) y el grupo más agresivo conocido como triple negativo.
De manera similar, en cáncer de pulmón también se han creado subdivisiones según si tienen o no determinadas alteraciones moleculares, por ejemplo, en el gen ALK o EGFR. Aleix Prat señaló durante el evento: “La oncología se está fragmentando biológicamente dentro de cada tumor. Ya no hablamos de un único tipo de cáncer [vinculado a un órgano]: se confirma la subdivisión de distintas enfermedades dentro de un tumor en base a sus alteraciones moleculares”.
Sobre este cambio de paradigma, Prat añadió: “Estamos pasando de una oncología de intensificar tratamientos y añadir fármacos de forma empírica a consolidar la selección de pacientes en base a la biología del tumor”.













