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Perfil y ascenso de ‘Cabrero Segundo’, el líder criminal que dominó la Selva Lacandona

Selva Lacandona, 31 de mayo de 2026.- El líder criminal conocido como ‘El Cabra’, ‘Cabrero Segundo’ o ‘el famoso lacandón’ consolidó un reinado de terror en la Selva Lacandona, llegando a un punto en que, a finales de 2022, la policía y la fiscalía le obedecían y los militares no se atrevían a confrontarlo.

Descrito como un hombre mediano de 1.65 metros, de tez morena, con barba y bigote de candado, porta tatuajes distintivos: una cruz en el hombro izquierdo y un jaguar en el derecho. En el apogeo de su poder, llegó a construir una pista de aterrizaje clandestina a solo dos minutos de su casa para recibir cargamentos de droga.

Su historial delictivo incluye episodios de extrema violencia. En uno de ellos, secuestró a 33 militares, a quienes desarmó y desnudó; según los registros, pasó las últimas horas de la madrugada esnifando cocaína delante de ellos. Anteriormente, había tenido una detención por portar un arma sin licencia y cumplió tres años bajo custodia de la policía de Chiapas.

Antes de ascender en la jerarquía criminal, se ganaba la vida cortando y vendiendo xate, una palma ornamental. Para 2015, cuando tenía 32 años, ya ejercía influencia en la región, aunque existe discrepancia sobre el inicio exacto de su dominio del tráfico de migrantes: algunas fuentes sitúan este control en 2015, mientras que otras lo retrasan un año, sin que ninguna versión exceda un margen de tres años.

La capacidad operativa del grupo se evidenció el 15 de diciembre de 2022, cuando el cuartel de la 38ª Zona Militar en Tenosique, Tabasco, registró una alerta aérea por una avioneta no identificada proveniente de Guatemala, con escala previa en Puerto Lempira, Honduras. La aeronave aterrizó en un camino abierto a machetazos en la Lacandona, cerca de un poblado.

Sobre su figura circulan advertencias entre quienes lo conocieron antes de su ascenso. Uno de sus viejos vecinos le dijo: “Tú ahora eres muy poderoso, pero hasta los edificios más altos, si les tumbas una pata, se caen”.