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Renuncia director antiterrorismo EE.UU. por guerra en Irán

Por Redacción

Washington, 19 de marzo de 2026.- Joe Kent, director del Centro Nacional de Lucha contra el Terrorismo (NCTC), presentó su renuncia esta semana al no poder apoyar en conciencia la guerra en curso contra Irán, desencadenando una respuesta inmediata de la Casa Blanca que lo calificó de desleal, mientras el FBI mantiene una investigación abierta por presuntas filtraciones de información confidencial.

La dimisión marca un punto de inflexión en la administración del presidente Donald Trump, quien enfrenta críticas internas por su estrategia militar en Oriente Medio. Kent, un veterano de 20 años en el Ejército con 11 despliegues de combate y condecorado con seis Estrellas de Bronce, argumentó que su postura ética le impide continuar liderando la agencia bajo la actual doctrina de conflicto.

Fuentes conocedoras del proceso revelaron que la investigación del FBI contra Kent ya estaba en marcha antes de su renuncia, centrada en la posible divulgación no autorizada de datos clasificados. La gravedad de las acusaciones contrasta con el perfil castrense del funcionario, cuya esposa, Shannon Kent, falleció en 2019 como criptógrafa de la Marina en un atentado suicida en Siria, dejando dos hijos menores de edad.

La reacción del Ejecutivo no se hizo esperar. Voceros de la Casa Blanca emitieron un comunicado tajante, describiendo a Kent como un elemento poco fiable y desleal tras conocerse los motivos de su partida. Esta ruptura pública sugiere profundas discrepancias entre la inteligencia operativa y la dirección política sobre el manejo de la crisis con Teherán.

El contexto familiar de Kent añade una capa de complejidad al caso. La muerte de su cónyuge durante operaciones especiales en Manbij marcó su trayectoria, y ahora su oposición frontal a la guerra contra Irán resuena en los círculos de defensa nacional. Se espera que las declaraciones completas del funcionario, incluidas recientemente en medios conservadores, detallen más sus objeciones estratégicas.

Con la salida de Kent, el NCTC queda sin liderazgo en un momento crítico de tensión geopolítica. La investigación federal continuará su curso independientemente de su estatus laboral, mientras la administración busca un reemplazo que se alinee con su postura agresiva en la región, generando incertidumbre sobre la estabilidad de la estructura antiterrorista estadounidense.