Por Redacción
Ciudad de Mexico, 12 de agosto de 2026.- Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado ‘El Cangrejo’, ha sido vinculado por la justicia estadounidense con una red criminal dedicada al contrabando de personas y mercancías ilícitas, conocida como la ‘Mafia Cubana en Quintana Roo’, asentada en ese estado de México, según reporta Aristegui Noticias con base en una nota firmada por Frances Robles para The New York Times.
De acuerdo con testimonios y registros judiciales de una corte federal en Miami obtenidos por el diario neoyorquino, esta banda utilizaba lanchas robadas en Florida para trasladar migrantes cubanos hacia territorio mexicano, donde eran retenidos y torturados en casas de seguridad hasta que pagaban por su traslado.
Dos acusados que se declararon culpables señalaron que Rodríguez Castro, coronel del Ministerio del Interior (MININT) de 42 años y antiguo escolta y asistente personal de su abuelo Raúl Castro, presuntamente recibió como sobornos una lancha de alto rendimiento Fountain 38, ropa de diseñador Louis Vuitton, una motocicleta Suzuki y un reloj Rolex. A cambio, habría utilizado su influencia para reducir la vigilancia de la Guardia Costera y la Aduana de Cuba, facilitando el ingreso de mercancías adquiridas con tarjetas de crédito robadas.
Ante estos señalamientos, el gabinete de seguridad de México afirmó que no tiene información sobre lo expuesto en la nota periodística.
En el ámbito diplomático, el reporte indica que ‘El Cangrejo’ se ha reunido de manera independiente con el director de la CIA, John Ratcliffe, y el secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de encuentros destinados a aliviar las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump. Su nombre incluso ha sido mencionado en Washington como un interlocutor aceptable para una posible transición en Cuba, interpretando su gusto por los bienes materiales como una señal de apertura hacia ideas capitalistas.
Sin embargo, Rolando Cartaya, periodista cubano en el exilio, describió al nieto de Raúl Castro como un intermediario sin preparación académica conocida y “de pocas luces”, argumentando que carece de la preparación intelectual necesaria para negociar de manera independiente. Según este análisis, la función de Rodríguez Castro en dichos acercamientos sería servir como un canal indirecto para escuchar y transmitir las instrucciones de su abuelo, de 95 años, quien continúa siendo una figura de influencia en la isla.













