Internacional Portada

Petro acusa a Ecuador de bombardear Colombia; Noboa lo niega

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, acusó este lunes a las Fuerzas Armadas de Ecuador de bombardear territorio colombiano, dejando 27 cuerpos calcinados y artefactos explosivos en el suelo. Sin embargo, su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, negó categóricamente el martes haber operado fuera de su jurisdicción, afirmando que sus ataques se dirigieron contra escondites de grupos criminales dentro de la provincia ecuatoriana de Sucumbíos. Las acusaciones han exacerbado una tensión bilateral ya existente por una guerra comercial y diferencias en seguridad.

La disputa surgió a través de declaraciones en redes sociales. Petro señaló que el bombardeo no pudo ser realizado por grupos armados ilegales, que carecen de aviones, ni por Colombia, que no dio tal orden, insinuando que la responsabilidad recaía en Ecuador. “Están cayendo bombas en territorio colombiano”, afirmó el mandatario, quien además mencionó que se encontró una bomba sin detonar. Por su parte, Noboa replicó que sus fuerzas actúan “dentro del territorio nacional” contra objetivos criminales y sugirió que los grupos atacados son “en gran parte colombianos” que se infiltraron en Ecuador.

La canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, respaldó la postura de su gobierno, enfatizando el compromiso de Ecuador con el respeto a la soberanía y la lucha contra el crimen organizado dentro de sus fronteras. El intercambio de acusaciones carece, hasta el momento, de pruebas concretas públicas, como fotografías, coordenadas precisas o la identificación de las víctimas, lo que dificulta una verificación independiente de los hechos.

Este conflicto verbal se enmarca en un escenario de creciente fricción entre ambos países. Desde febrero, mantienen una guerra comercial que ha afectado importaciones, la cooperación energética y el transporte de crudo. Además, la participación de Ecuador en la alianza de seguridad “Escudo de las Américas”, promovida por Estados Unidos, ha sido vista con recelo por el gobierno de Petro.

La frontera común de 600 kilómetros es una zona históricamente compleja, con presencia de disidencias de las FARC, grupos narcotraficantes y bandas dedicadas al tráfico de armas y la minería ilegal. Noboa mencionó que, la semana previa, las fuerzas ecuatorianas atacaron un “campo de entrenamiento de una disidencia de las FARC”, aunque no precisó su ubicación exacta.

Ante la escalada, se anunció que la crisis será abordada a través de una mesa de diálogo en el seno de la Comunidad Andina, bloque regional del que ambos países son miembros. La situación pone a prueba los mecanismos diplomáticos para resolver un incidente que, de confirmarse la violación de soberanía, podría tener graves consecuencias para la estabilidad regional.