Irán lanza misiles contra Emiratos Árabes Unidos e isla petrolera en respuesta a ataques israelíes
Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Irán ejecutó una serie de ataques con misiles y drones contra objetivos en Emiratos Árabes Unidos y su propia isla petrolera de Kharg, en una escalada directa del conflicto con Israel y Estados Unidos. La Guardia Revolucionaria Iraní lanzó al menos diez misiles balísticos y varios drones contra bases no especificadas en Emiratos Árabes Unidos, específicamente en la región de Fujairah, además de atacar infraestructura en la isla iraní de Kharg, según reportes de medios internacionales. Los ataques, que ocurrieron este sábado, representan una respuesta a lo que Teherán califica como operaciones israelíes respaldadas por Washington dentro de su territorio.
La terminal petrolera de Fujairah, blanco del ataque, es un punto neurálgico para el comercio global de crudo, con capacidad para manejar alrededor de 1.8 millones de barriles diarios. Por su parte, la isla de Kharg, ubicada en el golfo Pérsico, es responsable de aproximadamente el 90% de las exportaciones petroleras de Irán. Aunque no se han reportado cifras oficiales de bajas o daños materiales precisos, los ataques generan una grave preocupación sobre la estabilidad del estrecho de Ormuz, un corredor crítico para el suministro mundial de energía.
Este ciclo de violencia se enmarca en una retórica de escalada continua. Previamente, fuentes cercanas al Pentágono habían afirmado que más de 15,000 objetivos dentro de Irán habían sido alcanzados en el contexto general del conflicto. En respuesta, Irán ha desplegado y amenazado con utilizar su nuevo misil balístico de largo alcance Sejil, con un radio de acción estimado en 2,000 kilómetros, capaz de alcanzar territorios distantes en la región.
El gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha emitido una declaración oficial inmediata sobre los últimos ataques reportados. Tampoco hay confirmación independiente por parte de Estados Unidos o de las autoridades de Emiratos Árabes Unidos que detalle la autoría iraní o el impacto exacto de los proyectiles. La situación refleja un escenario de tensión máxima, donde las acciones de represalia se suceden sin señales de una vía diplomática activa para la distensión.
Analistas regionales señalan que la dinámica actual apunta a una peligrosa expansión geográfica del conflicto, que inicialmente se concentraba en intercambios entre Irán e Israel, pero que ahora involucra directamente a aliados y a infraestructura económica vital para terceros países. La falta de canales de comunicación claros y la desconfianza mutua aumentan el riesgo de una confrontación abierta de mayores proporciones, con implicaciones impredecibles para la seguridad energética y la estabilidad política de todo Medio Oriente.













