Guerra en Oriente Próximo: EE.UU. gasta 12 mil millones de dólares en 15 días y presiona a aliados por Ormuz
Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- El conflicto en Oriente Próximo escaló con Estados Unidos reportando un gasto de 12 mil millones de dólares en sus primeros 15 días de operaciones militares, mientras el presidente Donald Trump amenazó con nuevos bombardeos contra Irán “solo por diversión” y su administración presionó a aliados internacionales para escoltar buques petroleros en el estratégico estrecho de Ormuz. En medio de la crisis, Israel anunció la reapertura parcial del cruce de Rafah para el miércoles 18 de marzo, mientras el número de víctimas civiles en Líbano, donde continúan las operaciones contra Hezbolá, supera los 850 muertos, incluyendo 107 niños y 32 paramédicos.
Kevin Hassett, asesor del Consejo Económico Nacional de Estados Unidos, confirmó la cifra millonaria del gasto bélico, aunque existen rumores de que la Casa Blanca podría solicitar un suplemento adicional de 50 mil millones de dólares al Congreso. Paralelamente, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, exigió públicamente a los aliados internacionales que ayuden a escoltar buques en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, cerrado por Irán en represalia a los ataques iniciados el 28 de febrero.
Las declaraciones del presidente Trump añadieron confusión y tensión. En un mismo día, afirmó que las fuerzas estadounidenses habían destruido “por completo” la isla iraní de Jarg, pero minutos después amenazó con nuevos bombardeos en el mismo lugar. Además, expresó incertidumbre sobre si el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, está vivo, contradiciendo una afirmación previa de su propia administración.
La presión interna también se hizo sentir. Brendan Carr, comisionado de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), amenazó con retirar las licencias a cadenas de televisión por lo que calificó como cobertura “falsa” del conflicto, en un movimiento visto como un intento de controlar la narrativa. Internacionalmente, el primer ministro británico, Keir Starmer, conversó con Trump sobre la importancia crítica de reabrir el estrecho de Ormuz, reflejando la preocupación global por la disrupción del flujo energético.
Mientras la comunidad internacional muestra divisiones en su apoyo a las acciones de Washington y Tel Aviv, la crisis humanitaria se profundiza. Las operaciones israelíes en el sur del Líbano han dejado un saldo devastador de víctimas civiles. La reapertura anunciada del cruce de Rafah, aunque parcial, representa un pequeño respiro para la población de Gaza, que enfrenta una grave escasez de suministros.
El conflicto, que ya cumple más de dos semanas, no muestra señales de desescalada inmediata. La combinación de un gasto militar descomunal, amenazas retóricas escalofriantes, una crisis humanitaria en expansión y la presión sobre la infraestructura energética global sitúa a la región y al mundo ante uno de los momentos de mayor tensión geopolítica en años recientes, con el fantasma de una confrontación más amplia acechando en el horizonte.













