Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Al menos trece personas perdieron la vida durante una jornada de violencia extrema registrada el pasado 14 de marzo en seis municipios del estado de Guanajuato, según información de medios locales que consolidó los reportes. Los ataques, que incluyeron el asesinato de un niño de tres años y una pareja atacada desde motocicletas, ocurrieron de manera casi simultánea en Pénjamo, Villagrán, León, Irapuato, Salamanca y Valle de Santiago, reflejando la crítica situación de seguridad que vive la entidad.
En el municipio de Pénjamo, la violencia cobró la vida de dos adultos y un menor de tres años. Mientras tanto, en Villagrán fueron ejecutados tres jóvenes identificados como Emilio, Jonathan y Antonio. En la ciudad de León, una pareja identificada como César, de 30 años, y Gabriela, de 29, fue atacada por sujetos que viajaban en motocicletas, un modus operandi recurrente en la región.
Irapuato fue escenario de dos hechos violentos separados que dejaron tres hombres fallecidos, uno de ellos identificado como Guillermo, y una persona más resultó herida. Por su parte, en Salamanca y Valle de Santiago se registró un homicidio en cada municipio, siendo una de las víctimas identificada como Marcos. Hasta el momento, las autoridades no han proporcionado información oficial sobre los presuntos responsables o los motivos detrás de esta ola de crímenes.
La concentración de eventos violentos en un solo día subraya la persistente crisis de seguridad en Guanajuato, estado que históricamente ha reportado altos índices de violencia vinculados al crimen organizado. La falta de declaraciones oficiales inmediatas sobre estos hechos específicos genera incertidumbre entre la población respecto a las estrategias para contener la violencia.
Esta jornada sangrienta ocurre en un contexto donde Guanajuato se mantiene entre las entidades con mayor número de homicidios dolosos en el país. La diversidad de municipios afectados en un corto lapso sugiere una amplia operación delictiva que desafía la capacidad de respuesta de las corporaciones de seguridad estatales y federales.














