Por Redacción
Ciudad de Mexico, 23 de agosto de 2026.- La Jornada publicó una reseña editorial sobre el libro ‘El futuro que se escapa. Neoliberalismo y populismo en el México del siglo XXI’ (Ariel, 2025), obra de Ciro Murayama que analiza tres grandes procesos de cambio en el país: su sistema político, su economía y su profunda transformación demográfica.
Según la reseña, escrita por un colega del autor cuyo nombre no se especifica, el libro se publica en el contexto de más de 30 años de estancamiento económico en México. El texto busca responder preguntas y ofrecer evidencia verificable de las transformaciones sustantivas, partiendo de la premisa de que “sólo aprendiendo de la historia se puede corregir el rumbo”.
Ciro Murayama afirma que “el principal problema económico de México, su bajo crecimiento, se debe a la renuencia política de incrementar los impuestos”, añadiendo que “la irresponsabilidad y la demagogia política están en la base” de esta situación. El autor sostiene que este escenario ha generado un círculo vicioso donde “el deterioro del sistema democrático se nutrió del desencanto producido por los magros resultados económicos”.
En su análisis, Murayama argumenta que “la mala política afectó a la economía y la mala economía a la democracia”. La reseña menciona que el libro pone en el centro el vínculo entre economía y política, lo cual desemboca en una ‘cuestión social’, y señala que las expectativas de que la democratización condujera a la superación de desigualdades y pobreza no se concretaron.
Sobre el clima social, el autor menciona que “en América Latina, y en México en particular, hay una constante insatisfacción con la marcha de la economía”. Murayama indica que “la época democrática ha sido, a la vez, una de expectativas materiales insatisfechas” y afirma que “puede afirmarse que la constante de la insatisfacción con la democracia en México se correlaciona ampliamente con la percepción que la ciudadanía tiene acerca de sus condiciones económicas”.
Finalmente, la reseña destaca que en lo que va del siglo se ha experimentado un serio rezago en la existencia social y en las potencialidades para actuar, reflejando cómo la política, la economía y la población están “imbricadas y mutuamente determinadas”.











