Internacional Portada

Chile inicia construcción de zanja de 30 km en frontera con Perú

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- El presidente de Chile, José Antonio Kast, inició este martes la construcción de una zanja fronteriza de 30 kilómetros de extensión en el límite con Perú, en el Complejo Fronterizo Chacalluta, como parte de su promesa de campaña denominada ‘Plan Escudo Fronterizo’. La obra, que tendrá 3 metros de ancho y 3 de profundidad, busca, según el mandatario, construir un “Chile soberano” frente a la inmigración ilegal, el narcotráfico y el crimen organizado.

Durante el acto de inicio de obras, Kast declaró que “queremos usar las retroexcavadoras para construir un Chile soberano. Ese Chile soberano que ha sido vulnerado por la inmigración ilegal, por el narcotráfico, por el crimen organizado”. La construcción de esta primera zanja, reportada por medios como El Siglo de Torreón, es solo el componente inicial de un plan más amplio que contempla también la instalación de muros, vallas de seguridad, cercos electrificados, torres de vigilancia y radares térmicos a lo largo de la frontera norte del país.

El proyecto, cuya construcción se estima en 90 días, refleja la línea política de seguridad y control migratorio del gobierno de Kast, quien ha expresado públicamente su admiración por las políticas migratorias del expresidente estadounidense Donald Trump y las medidas de seguridad implementadas por el presidente salvadoreño Nayib Bukele. Esta medida se enmarca en un contexto regional donde varios países han reforzado sus fronteras ante el aumento de los flujos migratorios irregulares.

Hasta el momento, no se ha dado a conocer una respuesta oficial del gobierno peruano ante el inicio de las obras en la frontera compartida. Tampoco se han difundido detalles sobre el presupuesto asignado a la zanja, una evaluación de su impacto ambiental en la zona desértica ni los plazos específicos para la implementación de las barreras tecnológicas complementarias anunciadas en el ‘Plan Escudo Fronterizo’.

La construcción de esta infraestructura física marca un punto de inflexión en la gestión de la frontera chileno-peruana, una de las más transitadas de Sudamérica, y podría generar tensiones diplomáticas o redefinir la cooperación bilateral en materia de seguridad y control migratorio en los próximos meses.