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A$AP Rocky revela el impacto emocional del tiroteo en su residencia de Beverly Hills

Beverly Hills, 03 de junio de 2026.- El rapero A$AP Rocky habló sobre el impacto emocional que tuvo el tiroteo ocurrido en su residencia de Beverly Hills, donde se encontraba con su pareja, Rihanna, y sus hijos. El incidente, en el que nadie resultó herido, ha marcado un cambio significativo en la vida del artista, cuyo nombre de nacimiento es Rakim Mayers.

Los hechos ocurrieron el pasado 8 de marzo, cuando él y la cantante estaban dentro de una caravana aparcada en el jardín de su casa. Según relató el músico, Rihanna lo despertó tras percatarse de que estaban siendo tiroteados. Ante la situación, ambos corrieron hacia la vivienda donde se encontraban sus tres hijos: RZA, de cuatro años; Riot, de dos; y Rocki, de ocho meses. En la propiedad también estaban la madre de Rihanna, una niñera y una empleada doméstica. Las autoridades contabilizaron 20 disparos durante el ataque.

“Fue algo terrible. Alguien intentó lastimarme a mí y a mi familia”, declaró A$AP Rocky sobre el suceso. El artista expresó que el evento afectó su estado anímico: “Me quitó mucha de la paz y la felicidad de poder simplemente ser libre. No quiero que me roben mi paz y mi alegría”.

Como consecuencia del incidente, el cantante asegura que se ha vuelto “aún más protector” con su familia. Esta nueva realidad lo ha obligado a adaptar su forma de trabajar; ya no graba música en su casa para evitar que sus hijos estén presentes en sesiones donde se fuma mucho. Ahora prefiere trasladarse a hoteles o “cualquier tipo de espacio, como de unos 45 metros cuadrados o más” cuando necesita trabajar en su música.

Respecto a la crianza de sus hijos, el rapero manifestó su deseo de mantenerlos con los pies en la tierra. “Quiero asegurarme de mantenerlos con los pies en la tierra, que sean lo más humildes posible. Porque podrían ser considerados nepo babies”, indicó. Además, agregó: “Tengo que asegurarme de que se junten con sus primos, los primos rudos que los van a mantener alerta”. Sobre su actitud protectora constante, afirmó: “Pero eso es fácil. Así soy yo las 24 horas. Ese soy yo, simplemente”.

Por este incidente, Ivanna Ortiz, de 35 años, identificada como la presunta agresora, permanece en prisión. La mujer se enfrenta a hasta 14 delitos, entre ellos intento de asesinato con arma de fuego semiautomática. En su primera comparecencia ante el juez, el pasado 25 de marzo, se declaró no culpable y quedó bajo una fianza de 1.875.000 dólares. Actualmente, el juez ha ordenado que se le realice una evaluación psicológica para determinar si puede enfrentarse a un juicio.