Por Sor Marcela del Villar
NO ES GALLO, ES GAYOU
Ave María Purísima, mis queridos feligreses de la grilla queretana.
Sin pecado concebida… aunque, después de escuchar lo que se murmura en los pasillos de la Legislatura, una ya no sabe.
Sean bienvenidos a este humilde convento, donde las paredes guardan silencio, pero las celosías tienen ojos; donde los políticos llegan a confesarse, aunque casi ninguno demuestra verdadero arrepentimiento.
Han pasado más de doscientos años desde que Querétaro aprendió a conspirar. Antes se hacía en casonas, zaguanes y habitaciones iluminadas por velas. Ahora se conspira en restaurantes del Centro Histórico, grupos de WhatsApp, oficinas legislativas y mesas discretas de Plaza de Armas.
Hay menos pelucas, pero más encuestas. Menos espadas, pero más teléfonos.
Y como septiembre parece haber despertado las ambiciones rumbo a 2027, los mensajeros recorren nuevamente el convento repitiendo una pregunta:
—¿Quién será el gallo para la presidencia municipal de Querétaro?
Sor Marcela no sabe si habrá gallo, gallina o encuesta con perspectiva de género.
Lo que sí sabe es que un nombre comienza a escucharse cada vez con mayor frecuencia:
Gayou.
Claudia Díaz Gayou.
EL CONFESIONARIO
La diputada dejó atrás al Partido del Trabajo y se incorporó formalmente a Morena, asegurando que su decisión no obedecía a un proyecto personal, sino al propósito de contribuir a la Cuarta Transformación rumbo a 2027.
Eso dijo.
Y Sor Marcela, que ha escuchado confesiones mucho más difíciles de creer, decidió anotar la explicación en su libro de penitencias.
¿Significa que Gayou ya es candidata a la alcaldía de Querétaro? No.
¿Significa que Morena ya decidió? Tampoco.
Pero en política, como en los conventos, algunas procesiones comienzan a organizarse mucho antes de que repiquen las campanas.
Gayou tiene una trayectoria profesional y una agenda reconocible. Ha colocado sobre la mesa temas relacionados con los derechos de las mujeres, la igualdad sustantiva, los cuidados, el agua, la transparencia y la participación política.
Pero posee otra virtud que no se obtiene mediante decreto ni puede comprarse con una campaña de anuncios:
Visibilidad.
Ha generado discusión, defendido sus posiciones, confrontado a sus adversarios y logrado que su nombre aparezca reiteradamente en la conversación política queretana.
Eso también es construir una candidatura, aunque todavía nadie quiera llamarla así.
Pero aquí empieza la parte incómoda de la confesión: hacerse escuchar en la tribuna no equivale a conquistar las colonias, comunidades y delegaciones de la capital.
Querétaro no se gana únicamente con iniciativas, entrevistas y fotografías. Se necesita territorio, estructura, capacidad para debatir, conocimiento de gobierno y una propuesta capaz de conectar con un electorado exigente.
Gayou tiene algunas de esas cartas. ¿Son suficientes? Todavía no lo sabemos.
Lo que sí puede decirse es que, mientras otros aspirantes continúan esperando que alguien los mencione, ella ya comenzó a construir la conversación.
Y quien instala la pregunta suele llevar ventaja cuando llega el momento de buscar la respuesta.
LA PENITENCIA: DE 80 A 140 AÑOS
Esta semana, las condenas crecieron más rápido que la lista de aspirantes.
La diputada federal Tania Palacios Kuri propuso penas de entre 80 y 140 años de prisión para servidores públicos vinculados con la delincuencia organizada, además de plantear que esos delitos no prescriban.
No se llama jurídicamente cadena perpetua, pero para efectos prácticos parece reservación definitiva en el calabozo.
Gayou recogió el guante y convocó públicamente a Palacios Kuri para presentarse el próximo lunes, a las nueve de la mañana, en la Legislatura queretana y construir una reforma al Código Penal del estado.
Pero añadió una condición.
Que la propuesta no castigue solamente a los llamados narcopolíticos, sino también a funcionarios relacionados con redes de corrupción inmobiliaria, negocios vinculados con el agua, desarrolladores favorecidos y despojo de tierras.
En otras palabras: si van a mandar pecadores al calabozo, que la penitencia sea pareja.
La verdadera pregunta es qué ocurre después del campanazo. Mencionar cárteles, despojos y delincuencia organizada exige algo más que levantar la voz: se necesitan definiciones legales precisas, investigaciones, pruebas y mecanismos efectivos para perseguir esos delitos.
Una cosa es condenar adversarios desde una conferencia de prensa y otra construir una reforma que sobreviva al debate constitucional.
Si Tania Palacios acepta la invitación, veremos una escena poco frecuente: dos diputadas de partidos distintos trabajando sobre una propuesta común.
Si no se presenta, Gayou podrá decir que abrió las puertas del convento y que del otro lado prefirieron no acudir.
En cualquiera de los dos casos habrá fotografía. Lo interesante será saber si después de la fotografía queda algo que votar.
DOS VERSIONES PARA UNA MISMA PROCESIÓN
Mientras tanto, dentro de Morena apareció un misterio digno de confesionario.
Ricardo Astudillo, dirigente estatal del Partido Verde, sostiene que todavía está pendiente una nueva medición para definir quién encabezará la coordinación de los comités de la Cuarta Transformación en Querétaro.
Pero en Morena responden que no tienen conocimiento de semejante acuerdo y que Santiago Nieto ya ganó la encuesta, recibió su constancia y fue designado coordinador.
Uno dice que todavía falta tocar la campana. Los otros aseguran que la misa terminó y hasta apagaron las veladoras.
Astudillo insiste en que no existe ruptura, aunque tampoco baja la mano. Morena sostiene que el nombramiento de Nieto está firme.
La unidad de la Cuarta Transformación es tan sólida que, por el momento, tiene dos versiones diferentes sobre quién debe coordinarla.
No necesariamente estamos ante un cisma, pero sí frente a una de esas grietas por donde suelen entrar las ambiciones, los mensajeros y uno que otro feligrés que cambia de parroquia cuando no obtiene la candidatura deseada.
Y aquí aparece otra variable: la candidatura a la capital no se definirá de manera aislada. Dependerá de la postulación al gobierno estatal, de las alianzas con el Verde y el PT, de los criterios de género y de la repartición de posiciones legislativas.
En el convento nadie se mueve solo. Cada silla que ocupa un aspirante deja a otro esperando en el pasillo.
LOS REALISTAS SACAN EL CALENDARIO
Del lado panista tampoco duermen tranquilos.
Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, adelantó que antes de concluir octubre podría definirse quién encabezará los trabajos del partido rumbo a 2027.
También reconoció al gobernador Mauricio Kuri como el principal referente del panismo queretano y aseguró que, cuando llegue la decisión, todos cerrarán filas.
Eso de cerrar filas siempre suena muy edificante. El problema es contar cuántos dedos quedan atrapados cuando las cierran.
Los realistas saben que conservar Querétaro exige unidad. Pero también saben que la sucesión despierta ambiciones, adelanta lealtades y convierte cualquier informe, inauguración o recorrido territorial en una pasarela de aspirantes.
El quinto informe de Mauricio Kuri presentó cifras sobre reducción de la pobreza, inversión social, infraestructura y crecimiento del sistema de transporte. Son números que el gobierno utilizará para defender la continuidad.
La oposición, si pretende convertirse en alternativa, deberá revisarlos, contrastarlos y presentar algo más que descalificaciones.
Porque cuestionar un informe no consiste únicamente en abuchear desde la plaza, así como rendir cuentas tampoco debería consistir en colocar cifras bonitas sobre una pantalla.
Entre unos y otros tendrán que explicar qué ciudad y qué estado imaginan después de 2027.
EL CAMPANAZO
El movimiento político más importante de la semana no es solamente la discusión sobre penas de 80 a 140 años.
El verdadero campanazo es que Claudia Díaz Gayou comienza a parecer una aspirante, aunque todavía no se presente formalmente como tal.
Está colocando temas, respondiendo a sus adversarios, aprovechando coyunturas y obligando a otros actores a pronunciarse.
No ha pedido abiertamente la candidatura. No necesita hacerlo todavía.
Mientras algunos recorren los pasillos preguntando quién podría competir por Morena en la capital, Gayou intenta construir una respuesta desde la agenda legislativa.
Pero construir conversación no equivale todavía a construir una candidatura competitiva. La prueba llegará cuando esa visibilidad tenga que convertirse en territorio, estructura, reconocimiento ciudadano y capacidad de gobierno.
El encuentro del próximo lunes será una primera prueba.
Habrá que contar las sillas ocupadas, revisar quién llegó a la Legislatura y comprobar si de la reunión sale una iniciativa formal.
Si hay documento, acuerdos y ruta legislativa, Gayou habrá obtenido algo más valioso que una fotografía.
Si solamente quedan declaraciones y videos para redes sociales, el campanazo habrá sido ruido anticipado de campaña.
Porque quien quiera gobernar Querétaro deberá demostrar que sabe hacer algo más que sonar fuerte.
También tendrá que explicar para qué toca la campana.
BAJO LOS ARCOS
Me cuentan desde la celosía que Ricardo Astudillo no piensa bajar la mano solamente porque Morena considere concluida la encuesta. En toda conspiración siempre aparece alguien que asegura tener otra versión del acta.
También dicen que en el PAN ya marcaron octubre con tinta azul. Todos prometen unidad, aunque algunos apartaron lugar cerca de la puerta por si deben abandonar el convento antes de que termine la ceremonia.
Y el próximo lunes, a las nueve de la mañana, convendrá mirar hacia la Legislatura. Si Tania Palacios aparece, tendremos debate. Si no aparece, también tendremos mensaje.
En cuanto a la pregunta que comenzó a escucharse en los pasillos:
—¿Quién será el gallo para Querétaro?
Sor Marcela todavía no tiene la respuesta.
Pero entre encuestas, reformas, invitaciones y movimientos partidistas, escuchó una corrección que ya circula entre los feligreses de la grilla:
No es gallo. Es Gayou.
No me consta, mis queridos pecadores. Pero en este convento hasta las paredes confiesan… y la campana ya sonó.














