Por Redacción
Ciudad de Mexico, 10 de agosto de 2026.- La Presidenta de México ha insistido en atender las causas de los problemas antes de que se presenten, en lugar de tratar de corregirlos a posteriori, señaló el editorial de La Jornada. El medio subraya que la mandataria “ha demostrado temple y prudencia para gobernar” al promover este enfoque preventivo.
El texto periodístico recuerda que el viejo régimen gobernó a México durante casi noventa años y que la Cuarta Transformación (4T) inició un cambio político de fondo. Se menciona que esta última transformación surgió de un movimiento popular desde abajo, con un líder inquebrantable y enemigo de la violencia, logrando derrotar al viejo sistema e imponer de forma pacífica nuevos conceptos como “el pueblo es primero” y la ética de “no robar, no mentir, no traicionar al pueblo”.
“El viejo régimen quedó atrás y llevamos ya ocho años de gobierno con otros criterios y valores”, afirma el editorial. En este contexto, se describe que en el “segundo piso” del cambio se busca detectar y combatir las causas de los problemas. Como ejemplo, en el combate a la delincuencia organizada se prioriza atender las causas en vez de aplicar más años de cárcel o sanciones severas.
En el ámbito educativo, se combate el analfabetismo atendiendo la parte material para que las escuelas cuenten con lo necesario, además de establecer sistemas de regularización para quienes interrumpen sus cursos. El medio resalta que “lo que se busca es atender las causas” y que, bajo este criterio, “la democracia era letra muerta en la Constitución, se convirtió en realidad”.
El editorial también hace un recuento histórico de las transformaciones previas: la Independencia, tras una guerra de más de diez años iniciada por Miguel Hidalgo y continuada por los hermanos Bravo, Morelos y Vicente Guerrero, la cual concluyó con un tratado de paz entre Guerrero y Agustín de Iturbide; la Reforma, que separó a la Iglesia del Estado y consolidó la democracia; y la Revolución Mexicana, cuya derrota a las dictaduras de Porfirio Díaz y Victoriano Huerta costó un millón de muertos. Asimismo, se señala que a partir del gobierno de López Obrador se iniciaron cambios importantes como el programa de desarme, el cual tiene continuidad en el actual gobierno.













