Por Redacción:
Ciudad de México, 16 de enero de 2026. El gobierno de Estados Unidos intensifica la presión sobre México para permitir que fuerzas estadounidenses, ya sea tropas de Operaciones Especiales o agentes de la CIA, acompañen a soldados mexicanos en operativos conjuntos para desmantelar laboratorios de fentanilo en territorio nacional, según reveló un reportaje del New York Times publicado el 15 de enero, citando a funcionarios estadounidenses anónimos familiarizados con las discusiones diplomáticas y militares sensibles.
Esta propuesta representa una expansión significativa del rol de Washington en la lucha contra los cárteles de la droga, que el presidente Donald Trump ha convertido en una prioridad de su administración al presionar al gobierno mexicano para conceder a Estados Unidos un papel mayor en el combate a las organizaciones criminales responsables de producir y traficar fentanilo hacia el norte. Los funcionarios consultados por el Times indicaron que tales operaciones conjuntas buscarían raids directos contra sitios sospechosos de producción de la droga sintética, aunque el gobierno de México ha rechazado tajantemente cualquier intervención extranjera de este tipo, defendiendo su soberanía.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme contra la posibilidad de acciones militares estadounidenses en suelo mexicano. Tras una conversación con Trump el 12 de enero, Sheinbaum declaró que México descarta cualquier intervención militar de Estados Unidos contra los cárteles, enfatizando que el enfoque debe centrarse en la cooperación bilateral en materia de seguridad y tráfico de drogas, sin comprometer la independencia nacional. “Tuvimos una buena conversación sobre seguridad y drogas”, señaló la mandataria, pero reiteró que “la intervención militar de EE.UU. está descartada”.
El contexto de esta presión se enmarca en las amenazas recurrentes de Trump contra los cárteles mexicanos. En una entrevista con Fox News la semana pasada, el mandatario afirmó que los cárteles “controlan México” y sugirió que Estados Unidos podría “atacar objetivos terrestres” para combatirlos, en una serie de advertencias que incluyen el despliegue de fuerzas militares. Esta retórica ha escalado tras la reciente operación estadounidense en Venezuela, donde fuerzas especiales capturaron al presidente Nicolás Maduro, lo que ha generado temores en México sobre posibles acciones unilaterales.
Organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales han criticado la propuesta, argumentando que podría violar la soberanía mexicana y escalar la violencia en la región. Fuentes diplomáticas indican que las discusiones continúan en altos niveles, pero el rechazo mexicano persiste, priorizando mecanismos existentes como la colaboración en inteligencia y el control de precursores químicos.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Justicia han emitido comentarios oficiales sobre el reportaje del Times, pero expertos consideran que esta presión podría tensar las relaciones bilaterales en un momento crítico para el comercio y la migración entre ambos países. El desenlace de estas negociaciones podría definir el futuro de la cooperación antidrogas en Norteamérica durante el mandato de Trump.















